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había en tú jornada, cuánto peso en ese corazón.
Más que columna era tu pulso, sosteniendo el sol
metiendo la noche bajo el ala
donde tú la ordenabas con el pico,
o con el pico en alto
esparcías estrellas a lo ancho
como el que escoge trigo…”
Menos que nada. La Fuente del Encanto.
Andres Trapiello